Estaba este sábado en mi casa cuando de repente sonó el teléfono, era mi compañera
Lía Cruz. La niña tenía ganas de fiesta, me invitó a su casa y se supone que desde allí nos iríamos de fiesta. Cuando llegué estaba ella con una amiga suya. La cosa se comenzó a liar, empezamos a beber y después de unas cuantas copas la cosa se calentó bastante.
La amiga, que era bastante tímida nos propuso hacernos unas fotos y Lía y yo no tardamos en despojarnos de nuestras ropas. Total, que una cosa llevó a la otra y allí acabamos haciendo bastantes guarrerías...
Me quedé yo estas fotos y ella se quedó otras, pero las más fuertes ya las veréis más adelante.
Muchas gracias Lía por esa noche tan fantástica llena de risas y de placer. Besos.
Isis